martes, 16 de junio de 2009

Sobre psiquiatras y psicólogos: Conversaciones con Seguín (3)






Queremos seguir compartiendo con nuestro público culto y sensible la autorizada opinión del Maestro Carlos Alberto Seguín sobre un tema que suele levantar polvareda frecuentemente en los corrillos locales -y seguramente no sólo en ellos- acerca de la supina y falaz oposición entre el trabajo de psiquiatras y psicólogos. No hay tal. Más bien ante nosotros se extiende un amplio e inhollado terreno en el que podemos aunar esfuerzos coordinadamente y enriqueciendo nuestros respectivos bagajes y experiencias. Magister dixit!





Conversaciones con Seguín (3)

2 comentarios:

Gustavo Psicólogo LP dijo...

Muy buen debate y extraordinario el carácter del Dr. Seguín (asertivo, sin duda). Respecto a ese debate, me temo que, al menos en España, la formación psicoterapéutica de los psicólogos sigue siendo en general lamentable, y la de los psiquiatras es en lo que conozco esencialmente inexistente. En general, diría que al menos en Cataluña donde vivo, a excepción de algunos psiquiatras más o menos aislados de más de 40-45 años que han trabajado rigurosamente una formación psicodinámica, en general los psiquiatras más jóvenes están fascinados por la neuroimagen, las combinaciones psicofarmacológicas creativas, y todo aquello que los mantenga en la Medicina con mayúsculas. Es cierto que algunos psicólogos hemos hecho residencia hospitalaria suficiente para poder conocer nuestros límites y colaborar, generalmente con mucha armonía, con los psiquiatras. Es decir: afortunadamente no hay enfrentamiento, pero creo más bien porque la psiquiatría ejerciente ha renunciado a lo psicoterapéutico.
Por cierto, las entradas "divagatorias" como la de Gabo son buenísimas; ahí hay un escritor de cuentos.
Un saludo

Lizardo Cruzado dijo...

En el Perú recientemente se ha entablado pugnaz controversia por un proyecto de ley para regular el trabajo psicológico. Los psicólogos propugnan que su trabajo sea "actividad final", esto es, que en su desempeño en el sector estatal puedan atender directamente al paciente sin que sea menester interconsulta psiquiátrica previa -análogo al trabajo que hacen los profesionales de obstetricia, que pueden atender embarazos y partos normales sin intervención del médico ginecólogo-. De hecho, tal debate es circunscrito al sector público pues en la práctica privada es precisamente al revés, donde los pacientes acuden al psicólogo de primera intención y luego éste los deriva al psiquiatra de ser necesario.
En nuestro país son tan escasos los recursos en salud mental que en buena hora más profesionales se aboquen a tal labor, y cuanto mejor capacitados se hallen, tanto mejor.
Desafortunadamente es muy cierto el hecho de la excluyente y muchas veces reduccionista biologización de la psiquiatría al punto que son legión los pacientes que creen que el psicólogo es el profesional con quien se puede conversar porque el psiquiatra sólo da pastillas. Y ante un médico que los acoge, les brinda soporte y empatía, preguntan desconcertados: ¿Usted es psiquiatra o psicológo?
Gracias, Gustavo, por seguir el blog.